SERVICIOS ECOSISTÉMICOS

Diagnóstico de los servicios de las unidades de paisaje (UP)

El proyecto CLIMARK se centra sobre 6 unidades de paisaje (UP) que representan mayoritariamente la diversidad paisajística y territorial de Cataluña. Para cada una de estas unidades de paisaje se ha realizado, en primer lugar, un diagnóstico de los servicios ecosistémicos existentes para conocer las necesidades, limitaciones y fortalezas que ofrece cada territorio a nivel general. Seguidamente, se han determinado para cada UP los indicadores (carbono, agua y/o biodiversidad) más importantes sobre los que se debería incidir y vertebrar la gestión forestal mitigadora, convirtiéndose en la línea de base a nivel global (escala de unidad de paisaje).

Paralelamente, se analizarán los indicadores de carbono, agua y/o biodiversidad a nivel de rodal, con el objetivo de definir la línea de base que permita caracterizar y evaluar el impacto de la gestión forestal mitigadora sobre uno o varios de estos indicadores. El diagnóstico de los rodales se realizará en parcelas no gestionadas y otras gestionadas de forma tradicional o actuadas en el marco de otros proyectos europeos y que forman parte de la Red de Parcelas Demostrativas (RPD) del Centro de la Propiedad Forestal (CPF).

Regulación del clima

Los ecosistemas forestales, especialmente los bosques arbolados, contribuyen potencialmente a la mitigación del cambio climático gracias a la influencia sobre el ciclo global del carbono; es decir, la vegetación, para crecer, capta el carbono de la atmósfera y lo almacena en el tronco, ramas, hojas y raíces, convirtiéndose así en fijadores o sumideros de carbono. Además, los bosques generan madera que se utiliza como materia prima para la elaboración de productos madereros (palos, mesas, tableros…) donde seguimos manteniendo el carbono almacenado, u otros como la biomasa, que actúa como sustituto de los combustibles fósiles evitando que se generen nuevas emisiones de carbono para estos últimos.

Pero el nuevo paradigma de cambio climático y la escasa gestión forestal actual apuntan al riesgo de reducción de la función fijadora de carbono de los bosques europeos y la disminución de los stocks de carbono actuales.

Para contribuir a dar respuesta a los retos actuales, en el marco del proyecto CLIMARK, se estudiarán los mejores itinerarios de gestión forestal que optimicen la capacidad fijadora de carbono y maximicen su tiempo de almacenamiento, tanto en el propio bosque, como en los diferentes productos madereros obtenidos.

Regulación del agua

Los modelos actuales de predicción de cambio climático en el contexto mediterráneo prevén sobre la precipitación un cambio en el régimen de lluvias, reduciéndose la cantidad de lluvia anual y modificándose la distribución de éstas a lo largo del año. Así pues, las previsiones de mayor escasez de agua y de aumento de las temperaturas provocarán escenarios de sequía, donde las plantas necesitarán mayor cantidad de agua para sobrevivir (evapotranspiración), y si ésta escasea o no se dispone, se perderán el crecimiento y los cambios en la estructura de los bosques.

En el marco del proyecto CLIMARK, se estudiará cómo utilizan las plantas el agua para crecer y poder almacenar carbono en diferentes formaciones forestales representativas del contexto mediterráneo y bajo diferentes tratamientos y modelos de gestión forestal. De esta forma, se conocerán las especies y las estructuras forestales que son más eficientes en el uso del agua.

Biodiversidad

El cambio climático, las perturbaciones, la falta de gestión forestal y la pérdida de los mosaicos agroforestales pueden considerarse como los principales factores que impulsan la pérdida de la biodiversidad y de hábitats comunitarios. Para saber cuál es la biodiversidad existente en nuestros bosques y fomentar su conservación y mejora es necesario desarrollar una serie de herramientas capaces de cuantificar numéricamente la biodiversidad potencial del bosque. En este sentido, el proyecto CLIMARK pretende dar respuesta a estos planteamientos, identificando las variables más importantes sobre las que orientar la gestión forestal para la biodiversidad y cuantificarla mediante el uso del Índice de Evaluación de los Bosques de Cataluña para la Biodiversidad (IPBB).